viernes, 16 de mayo de 2014

Hallan en México el esqueleto humano más antiguo de América, de 12.000 años

Científicos del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH) han anunciado el hallazgo de un cráneo femenino de más de 12.000 años de antigüedad que se considera el esqueleto más antiguo de las Américas.

De acuerdo con el estudio sobre el tema publicado en la revista 'Science', los restos hallados hace tres años en el cenote de Hoyo Negro, en la ciudad de Tulum, del estado mexicano de Quintana Roo, fueron bautizados como Naia o Joven de Hoyo Negro y pertenecían a una joven de origen asiático de unos 15 o 16 años.  
Los investigadores suponen que los huesos de la mujer que murió en la cueva podían estar relacionados con la migración de los pueblos desde Siberia hacia América, que tuvo lugar hace aproximadamente 13.000 años.
Para lograr identificar la edad del esqueleto los científicos del INAH han realizado un análisis de ADN mitocondrial de los huesos, además de otras pruebas de semillas, carbón, guano de murciélago frutero, racimos de calcita y espeleotemas recogidos en el lugar del descubrimiento. 
En conclusión los investigadores han comparado los resultados de todos los exámenes tomando en cuenta los aspectos de la formación del sitio y medición de los cambios en el nivel del mar.

En el proceso de la investigación que formó parte del Proyecto Arqueológico Subacuático Hoyo Negro del INAH, codirigido por la arqueóloga Pilar Luna Erreguerena, se utilizaron videos, fotografías y muestras tomadas del cenote Hoyo Negro por los espeleobuzos a petición de los especialistas.  

¿Hallados los restos del buque insignia de Cristóbal Colón?

Más de cinco siglos después de que la carabela insignia de Cristóbal Colón, la Santa María, naufragara en el Caribe, arqueólogos estadounidenses han comunicado que podrían haber hallado los restos del buque.

Los escombros que han sido identificados como el supuesto navío siniestrado durante el primer viaje de Colón al Nuevo Mundo se encuentran en el fondo marino en la costa norte de Haití. "Todas los indicios geográficos, arqueológicos y topográficos sugieren que, con mucha probabilidad, es el famoso buque insignia de Colón, la Santa María", comentó el líder de la investigación, el especialista estadounidense Barry Clifford, al diario británico 'The Independent'.
Clifford y su equipo están trabajando en el sitio desde hace una década, pero detallan que solo ahora tienen datos suficientes para poder identificar la nave. En el marco de su estudio, combinaron el análisis de las imágenes submarinas que tomaron durante el primer rastreo de la zona, en 2003, con los resultados de una serie de buceos de reconocimiento que acaban de finalizar.
Concluyen que los escombros están situados en el lugar donde naufragó la Santa María según Colón, que en su diario menciona un fuerte que construyó en Haití después del naufragio y cuya posible ubicación se ha tomado como uno de los puntos de referencia, junto con las corrientes locales y la topografía submarina. La superficie que ocupan los restos del naufragio también coincide con lo que uno esperaría de una nave del tamaño de la Santa María. Además, las fotos mostraron la presencia de un cañón del mismo tipo de los que —según se sabe— había a bordo de la mayor carabela de Colón.

Al mismo tiempo, los científicos admiten que resulta imposible identificar con total seguridad tanto el cañón como el resto de artefactos que fotografiaron en 2003, ya que desde entonces los saqueadores han robado todos los objetos clave. Su plan ahora es empezar con las excavaciones para conseguir más pruebas. Según Clifford, está en contacto con las autoridades haitianas para garantizar que el sitio se protege debidamente. Detalla que su intención es sacar a la superficie los restos de la nave, conservarlos y posteriormente exponerlos al público de manera permanente en un museo en Haití.
Un hallazgo revela quiénes fueron los constructores de Stonehenge


Científicos de la Universidad de Buckingham afirman haber resuelto uno de los misterios que desde hace siglos están envolviendo el famoso monumento megalítico ubicado en Gran Bretaña.

Los científicos británicos afirman que Stonehenge fue construido por los indígenas británicos que habían vivido en la zona desde hace miles de años, en contra de las teorías anteriores que sostenían que el monumento fue erguido en un paisaje vacío por migrantes de Europa continental, informa 'The Huffington Post'.
En octubre pasado, un equipo liderado por el arqueólogo David Jacques llevó a cabo una excavación arqueológica en un sitio a unos 2,5 kilómetros de Stonehenge en la que fueron desenterradas herramientas de pedernal y huesos de uro, animales ya extintos parecidos a los toros que servían de alimento para los pueblos antiguos. La datación de carbono de los artefactos mostró que hoy en día Amesbury, un área que incluye el lugar de excavación y el propio Stonehenge, ha sido continuamente ocupado desde el 8820 a.C., lo cual lo convierte en la zona continuamente ocupada más antigua de Gran Bretaña.
"El sitio arroja luz sobre la Revolución Neolítica de varias maneras", declaró Jacques en un comunicado, haciendo referencia a la hipótesis de que esos migrantes impulsaron la transición de Gran Bretaña de un cazador-recolector a una sociedad agrícola en el siglo VI a.C. "Proporciona evidencia de la gente que se quedaba en un sitio, limpiaba la tierra, construía y posiblemente veneraba los monumentos", explica el arqueólogo.

Según los investigadores, antes de erguir Stonehenge, la gente que habitaba la zona instaló entre 8820 y 6590 a.C. unas gigantescas maderas, precursoras del monumento megalítico. "El área fue claramente un punto central para que la gente llegara desde muchos sitios a kilómetros de distancia, y en muchos sentidos fue un precursor de lo que más tarde sería el propio Stonehenge", afirma Jacques.